¿Se puede perdonar una infidelidad?  

Por Pilar, el 23/09/2016

¿Se puede perdonar una infidelidad?  

No hay respuesta más correcta que otra a esta pregunta, depende de cada persona, de cada pareja, y de muchas circunstancias.Es una situación desagradable por la que nadie quiere pasar. Sin embargo, cualquier terapeuta ante un caso de infidelidad aconsejará dejar a un lado el componente emocional, y analizar de manera racional lo que ha ocurrido antes de tomar una decisión. 

En primer lugar es necesario saber qué ha pasado, es importante hablar con nuestra pareja y averiguar si es hecho aislado o se trata de algo que lleva tiempo ocurriendo. No es más disculpable lo primero, pero obviamente si nuestra pareja tiene con esa otra persona una relación emocional, no es lo mismo que un desliz de un día.

Este punto es complicado, ya que es difícil justificar la infidelidad con algo que hemos hecho nosotros mismos, que dependa de nuestra responsabilidad. Pero lo cierto es que la víctima puede ser tan culpable y responsable de lo que ha ocurrido como el mismo infiel. Si en una relación, uno de los dos empuja al otro a huir de su vida, si no hay comunicación, rechazo, es fácil entender que el otro busque fuera lo que no encuentra en su pareja.

Una vez analizado todo esto, si la decisión tomada es perdonar y seguir adelante, es necesario que el infiel demuestre su buena voluntad cambiando sus hábitos de vida, alejarse de todo aquello que le llevó a engañar: redes sociales, gimnasio, si es necesario el trabajo. Hay que demostrar credibilidad y dejar claro que nada de eso le interesa ya porque quiere retomar la relación con su pareja.

Esto por parte del infiel. Por parte del que perdona, ha de ser de verdad, sin dudas y hacer borrón y cuenta nueva. Sobran los interrogatorios para saber más de lo que es útil, profundizar en muchos detalles no soluciona nada, las indirectas y los reproches. Es aconsejable tener un tiempo exclusivo para la pareja, en el que no haya nada ni nadie más, y volver a tener esa intimidad que originó la relación.

Así es que se decida lo que se decida, estará bien. Si no podemos perdonar, por nuestras convicciones, porque sabemos que ha habido reincidencia, por tener dudas, estamos en nuestro derecho. Si decidimos dar una oportunidad, al margen de lo que opinen los demás, sigamos con nuestra vida y relación de una manera constructiva y saludable. Se trata de vivir y ser feliz a pesar de los tropiezos.