¿Comes con ansiedad?

Por Pilar, el 11/10/2016

¿Comes con ansiedad?

¿A ti también te da por comer cuando te sientes ansioso? Pues tienes que saber que le ocurre a más gente, a la que como a ti, también le preocupan las consecuencias que puede tener para su salud y su peso el hecho de no controlar la ansiedad por comer.

Sería interesante averiguar qué hay detrás de esa necesidad compulsiva de comer, ¿hambre? ¿placer? ¿sensación de satisfacción? Porque hay ocasiones en que la comida sirve para aliviar un estado de angustia, de depresión o cualquier estado anímico que necesita un consuelo inmediato. Eso sí, no solucionará el problema anímico, y además nos añadirá otro por comer en exceso o de forma desordenada.

Comer compulsivamente es un síntoma de ansiedad, que es el verdadero problema, luego la solución está en controlar la ansiedad para que no te lleve a comer. Ante una situación de estrés hay que buscar otras alternativas para relejarse y olvidar la comida, sobre todo cuando existe la seguridad de no tener control sobre ella, cuando no hay consciencia de lo que se está haciendo y ni siquiera se aprecia lo que se come. La comida parece calmar la ansiedad, pero lo único que hace es generar más ansiedad y aumentar las ganas de comer más.

Cómo solucionarlo

Lo más importante es encontrar el origen, la causa del estrés, para poder controlar la ansiedad por la comida. Cuando una persona come por ansiedad es que hay algo que no funciona bien, que le produce malestar y lo gestiona comiendo. Siempre hay algo aunque parezca que no, porque sino nuestro organismo no reaccionaría de esa manera así es que buscar qué origina todo es fundamental.

Gestionar el tiempo de trabajo y las tareas diarias es necesario para tener claro qué y cuánto puedes hacer, y evitar una situación que puede ser el origen del estrés, al no tener tiempo para hacer todo lo que quieres.

Hay que recuperar la respiración buena y profunda que se acelera y se vuelve inadecuada con el estrés. Hacer ejercicio físico es fundamental porque ayuda a descargar tensiones y oxigenarse, lo que hará que tu mente se olvide de la comida.

Intentar hacer todo lo posible por sentirte mejor y mejorar tu autoestima, cuidándote por dentro y por fuera. Comer de forma adecuada es una manera de cuidarse por el aporte equilibrado de nutrientes al organismo.

Es fundamental expresar las emociones de la manera que sea, aunque sea escribiéndolas si no tienes con quien sacarlas al exterior. Es importante alejar las actitudes negativas, esforzándose por ser optimista y resolutivo y apreciar los aspectos positivos de la vida.

Si estás haciendo dieta, que no sean muy estricta. Hay que disfrutar de la comida, y si se toma como un remordimiendo lo único que se genera es más ansiedad y más ganas de comer. 

Es importante reducir el consumo de bebidas excitantes, y aumentar el de zumos, agua, e infusiones. Si es preciso come con más frecuencia y en menos cantidad, para evitar la sensación de hambre y la ansiedad por comer.

Comer despacio y masticar lentamente aumenta la sensación de saciedad. Come del plato para no ir picando de todo lo que encuentras, y sobre todo ten a tu alcance alimentos saludables. Planificar las comidas ayuda a controlar qué y cuánto se come. Y no te saltes ninguna de las comidas porque no hacerlo no ayuda a adelgazar y sí aumenta la ansiedad.