¿Crees que conoces a demasiada gente?

Por Pilar, el 30/07/2020

¿Crees que conoces a demasiada gente?

Te pones a pensar en la gente que conoces y te das cuenta de que es una cantidad respetable: antiguos compañeros de colegio y sus familiares, gente del edificio, del barrio, del gimnasio, del trabajo. Si además tienes muchas aficiones que te llevan a alternar con mucha gente, o una cierta actividad en redes sociales, la cantidad se dispara. O no tanto, porque aunque no lo parezca la cantidad se mantiene constante. Seguramente lo habrás comprobado, cuando conoces a personas nuevas, con el paso del tiempo vas dejando atrás a otras. Es un ajuste, una cuestión de logistica, si no sale gente de tu vida es complicado que entre nueva, no se puede abarcar tanto. 

Pero aunque parezca que no sirve para nada tener tantos conocidos, del agobio que produce a algunas personas en redes sociales, que hacen limpieza de vez en cuando porque les parece excesivo el número de personas que les rodean, conocer a mucha gente es interesante y provechoso. Los conocidos no son amigos, con quienes se tiene un trato más intenso, más continuo e intenso y con los que compartes facetas más íntimas. Los conocidos no, y muchos desaparecerán de tu mapa posiblemente con el tiempo, la distancia o simplemente dejar de compartir la actividad que os unía. En general no molestan, no piden nada y están ahí para lo que puedas necesitar. ¿Cuántas veces te ha hecho un favor un conocido y te ha sacado de un apuro, sin más?

Entonces¿qué más da cuanta gente conozcas o puedas llegar a conocer? No es cuestión de contabilizar, ni por que parezcan muchos o pocos. Deja que entren y salgan cuando tengan que hacerlo y disfruta de su compañía, de las experiencias que compartes con ellos cuanto la vida te los cruza. Si se quedan y pasan a formar parte de la gente que es especial para ti, perfecto, has ganado un amigo. Que solo están detrás de un teléfono que insistieron en darte una vez por lo que pudieras necesitar, fenomenal. Si solo son un recuerdo que aparece en tu cabeza el día que te da por mirar fotos antiguas, pues también está bien. Después de todo la vida te cruzó con esa persona por algo.