Motivos para no ser infeliz

Por Pilar, el 01/10/2020

Motivos para no ser infeliz

Motivos para ser feliz hay unos cuantos, aunque lo que para unos es felicidad o una suerte, para otros puede no serlo o no ser suficiente. Escuchar el sonido de la lluvia repicar a través de la ventana mientras estamos arrebujados entre mantas y con un buen libro, sin duda un momento placentero, un motivo para ser feliz disfrutándolo. Salvo que tengamos que quedarnos en cama por estar enfermos, deseando salir a la calle a pisar charcos, o porque no tengamos trabajo, anhelando mojarnos mientras esperamos el autobús para ir al lugar donde nos ganamos el sueldo.

¿Entonces, qué motivos tenemos para ser felices? O para no ser infeliz, porque también se puede considerar así. La persona que se queda en cama, también podría estar pasando por un mal periodo en su vida y en cambio ser feliz con ese momento de placer y evasión que le carga de energía. O que le hace dar gracias por no tener que estar ahí fuera bajo la lluvia.

En primer lugar un motivo importante para ser feliz o no serlo es precisamente la posibilidad de tener cualquiera de esos dos estadios: estar vivo. Según como cada cual se tome las cosas, un día más de amargura, pero también una oportunidad de hacer que todo cambie, de hacer algo distinto, de que, tal vez, se den las condiciones que permitan que los planes salgan como uno desea. Amanecer cada día, aún sabiendo que sigues enfermo, que estás en el paro, es una posibilidad por pequeña que sea de revertir la situación. Y como nunca se sabe por donde aparece la oportunidad...

Tener opciones en las que intervenga la propia voluntad es un buen motivo para no sentirse infeliz. Porque tal vez el entorno, la situación personal sean complicadas, pero si queda la opción de poder hacer algo, lo que sea, no está todo perdido.

Ser libre, y siempre se puede ser con el pensamiento, también es felicidad. Ser dueño de los propios pensamientos, tener criterio, ser cada día lo mejor que cada uno pueda ser.

La felicidad es por supuesto, ese pequeño momento que cada uno elige como favorito, pero también un trabajo que hacer a diario para que se den las condiciones óptimas que nos lleven a lo que deseamos. 

Se me ocurren más motivos para no ser infeliz: tener una familia con la que se tenga buena relación, amigos con los que poder hablar, un bonito amor, un techo bajo el que cobijarse, comida en la despensa, ropa que nos proteja del frío y de tanto en tanto un pequeño capricho. Y sí, ayudan, aunque hay gente que carece de todo eso y a pesar de todo, no es infeliz. 

Imagen: Yura Timoshenko