La disfunción eréctil y el consumo de pornografía online

Por Jose, el 19/08/2013

La disfunción eréctil y el consumo de pornografía online

En un artículo reciente una lectora tachaba a los consumidores de porno de enfermos y decía que las mujeres que caen en el "vicio" del porno es por culpa de hombres enfermos que las arrastran hacia sus depravadas prácticas. Lo cierto es que las cosas nunca son tan simples, el consumo de porno incontrolado, como de cualquier otra práctica en exceso, puede tener orígenes bastante más complejos, que acaben con serias consecuencias tanto físicas, como psicológicas.

En Happymente hemos hablado a menudo de la cibercrastinación y el impacto que tiene en la vida de muchas personas. El consumo excesivo de pornografía, pasarse las horas chateando en busca de sexo online o viendo videos online, por supuesto que no es beneficioso para la salud. Como no lo sería ver videos de gente dándose trompadas o de cocina tailandesa, si se hace de forma abusiva y como una forma de escapar de nuestra vida y responsabilidades, de la realidad de cada uno.

Pero el consumo de pornografía por Internet puede tener otras consecuencias perjudiciales. El cibercrastinador pornográfico puede acabar padeciendo múltiples problemas físicos y psicológicos que afectan tanto a lo sexual, como a otras áreas de su vida, siendo la disfución eréctil inducida por la pornografía una de las más serias.

Este tipo de disfunciones están siendo reportadas incluso en individuos muy jóvenes. Los pacientes de disfunción eréctil tienen dificultades para conseguir una erección y mantenerla. En el caso de los pornoadictos el problema se magnifica desde el momento en que son personas que tienen dificultades para conseguir una erección si no es con estímulos muy intensos, en los que lo visual tiene una gran importancia. La masturbación usando solamente la imaginación les resulta prácticamente imposible. Y esto acaba trasladándose a las relaciones de pareja o los encuentros sexuales que puedan mantener.

Si bien como en otras adiciones el control de impulsos y dejar de consumir porno serán el punto de partida, este es el tipo de problemas causados por un comportamiento cibercrastinador que se escapa a su control, por lo que es fundamental consultarlos con un especialista para recuperar una vida sexual sana y satisfactoria.

Imagen: adpk