El Resveratrol, ¿es la molécula de la eterna juventud?

Por Jose María, el 19/02/2016

El Resveratrol, ¿es la molécula de la eterna juventud?

Tengo la costumbre de escuchar noticias de la radio casi todas las mañanas. Es inevitable oír las cuñas publicitarias, a las que nunca presto atención, al menos conscientemente, si bien no estoy seguro de que no produzcan algún efecto en mi subconsciente. La otra mañana, sin embargo, como consecuencia del comentario de un amigo, presté más atención a un anuncio machacón y llamativo: de una determinada marca (en adelante la llamaré "Resveratrol", que es el compuesto químico o principio supuestamente activo)  de un determinado laboratorio, que se anuncia como crema "anti-edad", o como píldoras anti-envejecimiento y dicen que en su composición lleva la molécula de la eterna juventud, el Resveratrol. Los derivados de ese compuesto se vende en parafarmacias, herbolarios, internet y chiringuitos diversos, con distintas marcas, presentaciones, usos  y laboratorios.

Por otra parte sé que también hay clínicas antiestrés y Spa que hacen tratamientos de vinoterapia y chocolaterapia, aduciendo que el resveratrol contenido en el vino y el chocolate produce efectos antiedad, antiarrugas y otras maravillas.

Yo, que soy bastante excéptico con respecto a los milagros y productos idem y que,  por otra parte,  asumo con naturalidad tanto el ir añadiendo códigos de barras a mi cutis, como ciertos desajustes articulares a mi columna o rodillas y hasta cierta escasez capilar en mi -cada vez más- amplia frente, me puse a investigar, un poco intrigado, sobre el famoso elixir de la juventud, el Resveratrol.

Ya de entrada, en la publicidad de radio, lo que más me choca es aquello de que el producto "está avalado por los científicos del CSIC, consejo Superior de Investigaciones Científicas", después aquello de que "ayuda a ralentizar el envejecimiento celular" y más impactante todavía eso de que es "capaz de reparar el ADN desde el núcleo de nuestras células". Vamos una bomba de belleza inteligente que, inyectada en nuestro genoma, nos dejará cual bellísima actriz o apuesto galán de Hollywood por el que no pasan los años, y sin pisar por el quirófano.

Si se va uno a la publicidad del producto nos encontramos con frases tan espectaculares como "Es el único producto antienvejecimiento cuya eficacia está avalada por estudios clínicos.Retrasa la edad biológica, que es la que tienen las células del organismo, y que está muy influenciada por el estilo de vida" o "actúa en el núcleo de las células protegiendo y reparando el ADN. Está desarrollado para disminuir la edad celular y aumentar la longevidad de las células".

Y es que los suplementos alimenticios o dietéticos y los productos de belleza "pueden hacer afirmaciones dudosas sobre sus efectos beneficiosos para la salud sin tener que demostralas con prueba alguna", no como los medicamentos que sí tienen una estricta reglamentación y están obligados a ensayos científicos y pruebas clínicas para comercializarse.

Si consultamos distintas fuentes y páginas web que hablan del Resveratrol como producto "curalotodo" obtenemos información de toda una batería de aplicaciones que, de ser ciertas, arruinarían a muchos laboratorios farmacéuticos que no tuvieran en su catálogo los productos derivados del Resveratrol... Bueno, en realidad, sería más sencillo: el resveratrol se convertiría en medicamento y todos intentarían fabricarlo y venderlo como tal. Entre otros efectos beneficiosos encontramos en esas web:

  • Lucha antienvejecimiento.
  • Desengrasante. Combate el colesterol.
  • Disminuye el riesgo cardiovascular.
  • Evita la formación de células cancerosas (pecho, piel y próstata)
  • Antiinflamatorio.
  • Prevención de Alzheimer, Parkinson y demencia.
  • Antioxidante, antiagregante plaquetario, vasodilatador, inhibidor de proliferación celular.
  • Conserva la vista.

Pues eso, que Dios nos conserve la vista, porque me temo que con la molécula resveratrol, de momento y mientras no se demuestre, nada de nada...

Lo que es cierto es que el Resveratrol solo ha demostrado eficacia en ensayos sobre levaduras, moscas, gusanos y ratones, pero no hay ensayos clínicos sobre humanos, a pesar de lo mucho que se está investigando esta sustancia. Bueno, en realidad si que ha habido algún que otro ensayo que ha resultado fraudulento.

Se habla mucho del Resveratrol como parte integrante del vino y de los beneficios de beberlo diariamente, por su efecto antioxidante, antienvejecimiento, etc, pero la realidad es que para ingerir la cantidad de resveratrol que supuestamente haría efecto en nuestro cuerpo (según los ensayos clínicos de laboratorio antes mencionados) sería necesario beber...¡640 botellas de vino al día!. Me temo que las contraindicaciones serían importantes.

Así pues, picado en la curiosidad -me digo- vamos a averiguar qué tiene en su composición semejante "aguita del Carmen". Acudo para ello a una de mis fuentes favoritas de información de marketing engañoso y fraudes pseudocientíficos, el blog Sciencia, del bioquímico murciano, José Manuel López Nicolás, cuyo artículo os recomiendo leer íntegro.

La entrada no tiene desperdicio ya que nos habla de cómo la publicidad del producto que se menciona es engañosa al apoyarse en el supuesto aval del CSIC. Este organismo lo único que hizo fue investigar y patentar un procedimiento para que la uva produjera más cantidad de la molécula Resveratrol, de la que produce normalmente en su estado natural. Punto. Nada de nada sobre la eficacia del resveratrol para prevenir ni curar alguna enfermedad o el envejecimiento celular. La patente del CSIC es por el método de producción de la molécula de resveratrol, no por su aplicación. Y la empresa en cuestión lo publicita en las cajas de sus productos induciendo a pensar que la ciencia, los científicos, avalan y respaldan el consumo de esas pastillas o cremas para no envejecer. ¡Cuanta manipulación habrá, a veces, en la publicidad y en el marketing!

Por otra parte, sigo leyendo en Sciencia los comentarios sobre  los cuatro componentes de las pastillitas, según el envase del producto, a saber Resveratrol, S...®, Extracto de granada y Selenio:

no existe ningún trabajo científico en humanos que demuestre que la administración de resveratrol tenga el más mínimo efecto beneficioso sobre la salud
  • Sobre el Resveratrol: "no existe ningún trabajo científico en humanos que demuestre que la administración de resveratrol tenga el más mínimo efecto beneficioso sobre la salud" (“II Conferencia Internacional de Resveratrol y Salud", Leicester, diciembre 2012).
  • También sobre el Resveratrol: "la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) emitió un informe (año 2010) en el que dictaminaba que no existe ninguna relación entre el consumo de resveratrol procedente de la uva y las propiedades antioxidantes… y en ese mismo informe se puede leer que eso de que el resveratrol protege de los radicales libres es otro gran error".
  • En relación al S...®, es una mezcla de polifenoles rica en resveratrol y "según la empresa es el principal responsable de los efectos beneficiosos del famoso complemento alimenticio… pero la EFSA no ha emitido ningún dictamen positivo sobre el S...® por lo que tampoco hay informe oficial alguno que verifique que esta mezcla de polifenoles tenga efectos positivos sobre la salud… así que el S...®, según el Reglamento que legisla la publicidad en complementos alimenticios, no es el causante de que el producto ayude a "ralentizar el envejecimiento celular", o no se ha demostrado.
  • Del extracto de granada tampoco ha emitido la autoridad alimentaria informe alguno sobre su eficiacia en el envejecimiento celular.
  • Por último y sorprendente. El Selenio, presente en el producto en forma de levadura de selenio, sí tiene informes favorables de la EFSA, que dice "solo por añadir el 15% de la Cantidad Diaria Recomendada de selenio (8.5 microgramos), cualquier producto alimenticio puede publicitar que contribuye al mantenimiento del cabello en condiciones normales; al mantenimiento de las uñas; al funcionamiento normal del sistema inmunitario; a laespermatogénesis normal; a la función tiroidea normal y a laprotección de las células frente al daño oxidativo". Tres comentarios a ello: 1º/ la EFSA no dice que el selenio "ralentice el envejecimiento celular", como dice la publicidad del producto;  2º/ el selenio está presente en multitud de alimentos que forman parte de nuestra dieta normal y en cantidades adecuadas siendo rarísimo que alguna persona tenga carencia de selenio; 3º/ por 1 euro puede uno comprar 100 gramos de atún, que contiene 115 microgramos de selenio, es decir 15 veces más de la cantidad indicada por la EFSA (8,5 microgramos) a partir de la cual se "ayuda a la protección de las células frente al daño oxidativo", o sea que por 10 céntimos de euro diarios,  gastados en atún,  ya tiene uno los supuestos beneficios del resveratrol.

Con todo ello no quiero decir que no se haya investigado mucho sobre el resveratrol y se siga haciendo, con sus luces y sombras. Recordemos que los ensayos han dado algunos resultados positivos en animales inferiores y levaduras, pero no en el hombre. Tal vez algún día sí se pueda encontrar aplicación de esta molécula a la salud humana, o demostrar que efectivamente sí produce algún efecto concreto, más allá del placebo o la sensación de bienestar cuando se aplica mediante masajes. De momento, estos productos se venden por el marketing y la publicidad dudosa,  no por resultados avalados científicamente en lo que a eficacia se refiere. De hecho no se venden como medicamentos, que es lo que ocurriría si científicamente se demostrara que curan o previenen de enfermedades. En cuanto al vino, recordemos contiene resveratrol y otras muchas sustancias, sigamos bebiéndolo con moderación, para disfrutar de él y aprovechar, de paso, algún pequeño efecto beneficioso que dicen que tiene...


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