Haz tu propio huerto urbano en casa

Por Pilar, el 15/03/2017

Haz tu propio huerto urbano en casa

Imagina que quieres cocinar un delicioso plato y parte de los ingredientes o especias que lo acompañan, los has plantado tú con tu propias manos, en un huerto casero. Un sueño,¿no?  No hace falta vivir en el campo, ni tener muchísimo espacio para ello. Solo necesitas tener una ventana o balcón al que le de el sol unas horas al día, aprovechar materiales que tengas por casa y pequeños espacios, evitando hornos y radiadores, y echarle un poco de imaginación al asunto.

Si vas a comenzar con semillas, compradas o sacadas de los propios vegetales que ya tienes, lo primero que necesitas es un semillero, para luego trasplantarlas. Una idea fácil y barata es utilizar un cartón de huevos, y usando parte honda a la que hay que hacer antes de poner la tierra, un pequeño agujero para drenar la humedad.

Otra buena idea es reutilizar latas de conservas, puedes unificarlas por grupos de similar tamaño o según las necesidades de sol o riego de las plantas. Son ideales para aquellas que no necesiten demasiada tierra, como las aromáticas, menta, perejil, albahaca, que además dejarán un olor delicioso en la casa. Y también puedes utilizar un recipiente más grande en el que cultives varias combinaciones de plantas del mismo estilo, de las que sirven por ejemplo para hacer infusiones, para decorar un rincón o hacer un centro de mesa.

Si tienes una pared libre en la cocina, puedes poner algún tipo de montaje para tener las plantas, colgadas individualmente, o en unas estanterías originales, y aprovechar frascos y tarros de cristal como macetas. Cualquier envase por pequeño que sea puede servirte como lugar para tener una planta que se ajuste a su tamaño.

Cuando dispongas de espacio para ello, un pequeño balcón o similar, atrévete con un minihuerto plantado en cajones de madera. Te permitirá tener plantas algo más grandes y decorativas, por ejemplo tomates cherry, lechugas o similares.

Además hay verduras que se regeneran y crecen si metes los tallos en un poco de agua, después las tienes que pasar a una maceta pequeña, el mismo semillero valdría, y finalmente trasplantarlas en una más grande para que crezcan con más tierra. Esto ocurre con las zanahorias, el ajo, la lechuga romana, la cebolla verde, el jengibre, las cebollas, el cilantro, la albahaca y el perejil. Así es que además de plantar tus propios productos, repones la despensa de forma barata y ecológica.