¿Nos ponemos guapos?

Por Pilar, el 23/09/2015

¿Nos ponemos guapos?

El aspecto físico es muy importante en las personas. Es nuestra carta de presentación en el mundo que nos rodea, representa aquello que transmitimos. Y es un aspecto fundamental para nuestra propia autoestima. No hablamos de ser más o menos guapos según los estandares de belleza, hablamos de esa guapura que sobrepasa las modas y que deja traslucir la que llevamos dentro de nosotros.

Cuando vemos a una persona, por su aspecto podemos averiguar muchas cosas de ella en un primer vistazo. Su ropa y manera de llevarla, la forma en que se maquilla, como de cuidada lleva sus manos, de limpios sus zapatos, nos permitirá entrever mucho de su personalidad. Y sobre todo sus gestos, su manera de hablar cuando le preguntan algo, su forma de mirar a la gente, como contesta al teléfono incluso... Seguramente nos haremos una imagen de ella que no andará muy desencaminada de como es su personalidad. ¿Por qué? porque transmite todo eso a través de su propia imagen y de su lenguaje corporal.

¿Y nosotros? ¿qué imagen ofrecemos? En primer lugar tiene que agradar a la persona que se mira en el espejo cada mañana que es uno mismo. Piensa en cuanto partido puedes sacarle a tu imagen, y lo que vas a transmitir porque todo eso habla de tí y de como te sientes y te van a percibir los demás.

¿Y si hacemos al revés? seguro que has oido alguna vez aquello de Al mal tiempo buena cara. Pues piensa en lo que influye de manera positiva verse con el mejor aspecto que uno puede tener. No siempre te levantas con todo el ánimo al cien por cien, pero puedes hacer mucho por ti mismo si pones la mejor cara que puedes ofrecer. Uno no puede evitar tener los rasgos con los que ha nacido, salvo que pase por quirófano, y bonitos o no son los que, pero si puede evitar el gesto serio, el ceño fruncido, la sonrisa inexistente... Además si te sientes a gusto mejorarás tu autoestima. Y todo esto tiene un efecto retroalimentador, porque la actitud positiva se contagia y si te sientes a gusto contigo mismo, los demás lo notarán y toda esa corriente de bienestar será reciproca e influirá en tu propio beneficio. 

Prueba hoy mismo a hacerlo:delante de un espejo comprueba como es tu rostro cuando sonríes y cuando no. ¿A que cambia mucho? ¿y si relajas el ceño que tiendes a fruncir cuando piensas? mucho mejor seguro... y así poco a poco con lo que quieras mejorar. Piensa que no es mucho esfuerzo para todo el beneficio que puedes obtener.

Así es que si quieres sentirte guapo por fuera, intenta sobre todo sacar al guapo que tienes dentro, el de sonrisa fácil y mirada franca, para que cuando te enfrentes al día tus mejores virtudes se vean reflajadas en ese rostro. Y si lo acompañas con un aspecto exterior impecable, el éxito está asegurado.

Imagen:Vinoth Chandar