Se puede aprender a ser divertido

Por JoseV, el 28/09/2015

Se puede aprender a ser divertido

No soy divertido lo admito. O al menos no me veo así, aunque otros si vean una parte divertida en mi. Ahora mismo no tengo el propósito de serlo, este es un artículo serio, pero es posible que para ti si sea un reto y tal vez pueda prestarte algunas recetas que he ido aprendiendo a lo largo del tiempo.

Ríete mucho

Reír empieza con eso, la risa, y en este momento, a ti y a mi, nos interesa especialmente la tuya. No es nada extraordinarimente sofisticado, cuanto más a menudo lo haces más fácil te resultará. Para ser divertido hay que tomarse la vida un poco a broma, empezando por uno mismo, y reír es una buena forma de empezar. Algunos métodos para reír más y mejor ;-)

-Haz el payaso, no te cortes, con tus amigos, tu pareja, tus hijos
-Ve comedias en la tele, en el cine
-Lee cosas que te diviertan
-Si vas en el coche escucha cosas que te diviertan en la radio, lo más a  menudo que puedas
-Di hola, buenos días, lo que sea, con una enorme sonrisa, al despertar a  tus hijos o tu pareja, cuando llegues al trabajo, al encontrarte con tus  amigos en clase
-Empieza por quitarle un poco de hierro a la vida, merece la pena.

Piensa que eres divertido

Tú también eres divertido, no tengas ninguna duda de ello. He colocado esto en segundo lugar, pensaba ponerlo el primero, porque pese a que lo más importante es lo que ocurre dentro de nosotros, la risa es tan fácil de conseguir, que creo que nos puede ayudar mucho. Es muy probable que el único problema que tengas, con esto de ser divertido, es que no te veas así. Bueno, vale, pero debes cambiarlo. Tu también eres o puedes ser divertido y verte como tal es importantísimo para conseguirlo.

Confía más en ti mismo, vas a tener suerte

A la hora de hablar con alguien hazlo sin miedo ¿qué tienes que perder? La vida es riesgo, las cosas fantásticas ocurren asumiendo un pequeño esfuerzo muchas veces. Enfrentante a tus miedos, deja a un lado tus preocupaciones y simplemente ábrete a otras personas. Algunas te aceptarán, otras no, pero el resultado siempre será positivo. Como mínimo te quedarás con una persona mejor: tú mismo.

Imagen: Sham Hardy