Cuando tu hijo prefiere jugar con la caja

Por Pilar, el 04/01/2016

Cuando tu hijo prefiere jugar con la caja

Nos acercamos a fechas con un alto grado de consumo, desmedido. No tanto la tradición religiosa como la comercial nos aboca exceso de regalos para pequeños y grandes, aunque los niños siguen siendo los protagonistas de estas entrañables fiestas.

Los pequeños deberían elegir algo que se ajuste a sus necesidades, por edad, habilidades, gusto, aunque la mayoría de veces se acaba haciendo por moda, y por qué no, por economía. Y una vez elegido, elegidos, ya que la mayoría de las veces son muchos, incluso más de los necesarios, la sorpresa viene cuando nos damos cuenta de que después de todo, prefieren jugar con la caja que lo envuelve casi más que con el juego... Si, con esa medio rota tal vez y rasgada por los precintos.

Y en ese momento piensas con desesperación en el agobio que has pasado para encontrar esos juguetes practicamente agotados, la coordinación familiar para que no se repitieran ni los de este año ni los del anterior, la intendencia que ha supuesto coordinar todo eso... para que la criatura al final prefiera la caja.

¿Y por qué pasa esto? porque mira que los juguetes son bonitos, divertidos, luminosos, y el niño los escogió entre un montón de ellos en el catálogo... pero algo tienen esas cajas de cartón que les encanta... Y yo que hace mucho que dejé la niñez solamente intuyo la razón: las cajas de cartón no son un juguete, ¡son todos los juguetes del mundo en uno solo! pueden ser un coche, un tren, un aparcamiento, una tienda. Y si ya se acompañan de un rotulador o unas tijeras, la felicidad es máxima. 

Y son todos los juguetes que están en la imaginación del niño, y lo mejor del mundo es que se los fabrica él, a su ritmo y su medida, sin límites, y por eso disfrutan tanto con las cajas de cartón. Los niños no miran lo que ha costado el juguete, solo ven lo que se divierten con él. Y si además de todo puede jugar en compañía de sus padres la felicidad es total.

El tiempo que se pasa jugando con los niños es divertido, entrañable y proporciona una hermosa complicidad, con una caja, unas plastilinas o un objeto inservible, cualquier cosa que a ellos les parezca un tesoro, es mejor que dejarlos jugar con el juguete más costoso del mercado. Por eso, si ves que tu hijo disfruta con la caja más que con el juguete, ¡regálasela! y también tu compañía, eso y una alfombra en la que sentaros a inventar casas, coches y cohetes espaciales, vuestra propia historia. De un juguete caro o barato puede que se olvide, pero no tengas ninguna duda de que el recuerdo de esa tarde en tu compañía jugando con una caja de cartón, le arrancará una sonrisa cuando sea mayor, ¿tú no te acuerdas?

Imagen: David Dodge