La felicidad de Hotei, más conocido como el Buda Sonriente

Por Diego, el 26/03/2016

La felicidad de Hotei, más conocido como el Buda Sonriente

Muchos podemos caer en el error de otorgarle la imagen de gordito, calvo y grandes orejas caídas a Buda, pero nos equivocamos. Buda fue el sabio a través del cual se fundó el budismo en lo alto del Himalaya. A diferencia de Hotei, Buda no es considerado como un Dios. Recordemos que el budismo es una religión no teísta, es decir, su mayor conocimiento se basa en creencias filosóficas, principalmente en las promulgadas por el “iluminado” Buda.

Entonces, ¿quién es ese simpático personaje al que se confunde con Buda? Su nombre real es Hotei, pero los hispanohablantes le conocemos como el Buda Gordo o el Buda Feliz. Su confusión reside en una homofonía, o lo que es lo mismo, dos palabras con misma (o parecida) pronunciación pero escritas totalmente diferente. Hotei, en el idioma autóctono chino se pronuncia “Budai”. Esto, unido a la “invasión” de motivos, estatuas y amuletos orientales a nuestra tradición, teniendo en cuenta el gran desconocimiento que tenemos sobre ello, ha propiciado que la figura de Hotei se haya bautizado en nuestra cultura como el Buda Sonriente o el Buda Gordo.

La figura de Hotei, un característico y extravagante monje budista, se ha integrado tanto a la propia religión budista, como a la religión japonesa del sintoísmo, convirtiéndose en todo un Dios de la abundancia y de la felicidad. Tal es su grado de simbolismo y energía positiva, que su imagen dio la vuelta al mundo dando lugar a todas esas estatuas y amuletos de sobra conocidos y que, seguramente alguno guardes en tu hogar.

La figura del Buda Sonriente sirve hoy día para representar su simbolismo como amuleto de la felicidad, amuleto de la buena suerte, y amuleto de la prosperidad y la obtención de riquezas. La tradición cuenta que frotando diariamente el vientre de una de sus figuras podrás obtener tales beneficios; y, si tienes un restaurante o un bar, nada mejor que una figura de Hotei en la entrada.

Pero, ¿por qué evoca dicha figura a tales propósitos? Básicamente por la energía positiva que desprende la historia y la tradición de Hotei, un monje budista excéntrico que premiaba la felicidad por encima de cualquier otra cosa. Además, desde el punto de vista artístico, las formas circulares de su panza y de su cabeza huyen de toda forma puntiaguda, es decir, un símbolo de la buena suerte.

Siendo más específicos, también hay varias representaciones de figuras del Buda Sonriente especializadas en una determinada función de sus beneficios. De este modo nos podemos encontrar, por ejemplo, con el Buda Sonriente de la Felicidad, representado con una bola en su mano derecha; el Buda Sonriente de la Abundancia y el Dinero, alzando una cesta con una bola sobre su cabeza; el Buda Sonriente de la esperanza, con un abanico en la mano y un saco en su espalda;  o con el Buda Sonriente de la buena salud, con un sombrero puesto.

Viajando de nuevo a nuestra cultura occidental, muchas son las referencias que comparan la figura del Buda Sonriente con Papá Noel, y es que su comparación es obligatoria, tanto por su aspecto físico como por su simbólico ejemplo de felicidad.

Imagen: Swaminathan