Cambiar de carrera, de profesión y de vida

Por María, el 02/07/2018

Cambiar de carrera, de profesión y de vida

Al hablar sobre carreras y profesiones siempre viene a mi mente un episodio de una de mis series animadas favoritas de los 90': Daria.

Si nunca viste la serie te hago un resumen rápido. Daria es una chica sumamente perspicaz, disconforme con el pueblo al que le ha tocado mudarse y con la manera en la que actúan los adultos de su vida. Daria no está contenta con la forma en que funciona la sociedad en la que vive y lo expresa de la forma más irónica posible. Y además resulta que es una adolescente y la toma de decisiones comienza a ser cada vez más importante.

¿Qué carrera estudiar?

¿A qué universidad ir?

¿Cómo te ves en 10, 20 años?

¿Cuál es tu meta?

A  todas estas preguntas contesta mi querida Daria, en un capítulo (en mi opinión) memorable:

“Mi meta es no levantarme a los 40 años con la amarga certeza de que he malgastado mi vida en un trabajo que odio porque fui forzada a escoger una carrera cuando era adolescente”

Lapidaria. Recuerdo este episodio siempre que escucho a gente más joven que yo analizar qué curso de estudios superiores tomará; también cuando escucho a amigos quejarse de haber invertido muchísimo tiempo en una carrera que ahora en el campo laboral no los hace tan felices como pensaban.

También cada vez que me veo atacada por las dudas sobre las decisiones que he tomado en cuanto a trabajos que he hecho, los que he rechazado y las distintas opciones que pude haber escogido “si tan solo...”

¿Si tan solo qué?

Esta expresión y todas las que están en ese incómodo modo verbal condicional o en pretérito continuo son las peores que pueden a llegar a nuestra mente en medio de una crisis laboral.

¿Y si hubiese?

¿Qué pasaría si?

¿Por qué no lo hice de otra manera?

Entonces pasamos a llenarnos de preguntas, que quizás ya no podamos responder, y cuyas respuestas ya no son tan útiles como la voz inquisidora de nuestra cabeza nos hace creer.

Otro signo de nuestro tiempo, es lo difícil que se ha tornado el mercado laboral. Quizás ese empleo con el que soñamos lograr cierto nivel de comodidad ya no es como era cuando comenzamos a capacitarnos para él.

Pero, como lo único seguro en esta vida es la muerte, cambiar nuestra realidad y procurarnos la felicidad es totalmente posible, y si tu carrera o tu trabajo te está haciendo miserable ¿por qué no cambiar?

¿Fácil no? No, sé que no es tan fácil, pero ciertamente es posible. Para probártelo te cuento ejemplos reales de personas que cambiaron de carrera, de empleo y le han dado a paso a un estilo de vida que va más de acuerdo con su verdad y su felicidad.

Alejandra Schrader

Una de mis chefs favoritas, con el extra de que es venezolana.

La primera vez que supe de ella fue en una tarde de zapping, y mientras veía un concurso de comida apareció esta guapa mujer con actitud y confianza en la cocina, lista para acabar con la competencia.

Me impresionó mucho su decisión y fuerza así que investigué un poco sobre ella y me encontré con la siguiente sorpresa:

Alejandra Schrader es de hecho arquitecta, no chef. ¿Cómo?

Pues sí, no podía creer lo que leía: resulta que la Chef/Arquitecto Alejandra, estudió Arquitectura en California y Planificación Urbana en la Universidad de Michigan.

Amaba su carrera y su trabajo, pero el desplome de la economía estadounidense la dejó no solo sin trabajo, sino sin campo laboral.

Ella decidió mantenerse positiva y se enfocó en rescatar su otra vocación: la cocina. Durante su niñez en Venezuela aprendió junto a su madre, abuela y tías el oficio de cocinar por amor, con pasión, así que se dio la oportunidad de aventurarse en este arte.

Alejandra dio un gran salto de fe: Se postuló para Master Chef... ¡y lo consiguió!

Es realmente conmovedor el momento en el que presentó su plato al temido Chef Gordon Ramsey, se puede ver cómo temblaba de emoción y de nervios al punto que el temido cocinero le pide que se calme, para luego terminar felicitándola por su excelente trabajo.

Esta increíble mujer no ganó, pero desde entonces se ha hecho una carrera en los fogones. Su marca distintiva no solo es la comida latina y venezolana, sino además la comida saludable, hecha con los ingredientes más frescos.

Brandon Stanton

¿Conoces el proyecto “Humans of New York”?

Es un proyecto que comenzó Brandon Stanton con la idea de crear un registro fotográfico de la ciudad de Nueva York, pero que fue tomando forma y personalidad propia hasta el punto de hacerse viral.

“Humans of New York” se hizo tan popular que su creador tuvo la oportunidad de fotografiar a Barack Obama en la Casa Blanca. Además ha editado un libro que está disponible en Amazon y ahora no solo fotografía a las personas de la Gran Manzana, también viaja por el mundo y ha contribuido con diferentes organizaciones en defensa de los derechos humanos.

¿Pero Brandon Stanton comenzó como fotógrafo?

No, Brandon estudió finanzas y trabajaba como comerciante de bonos, pero esta no era su vocación real, y después de un breve tiempo decidió comenzar este camino artístico, que no solo lo ha llevado a ser un poco más feliz, sino que además le ha permitido ayudar a visualizar las situaciones de los más oprimidos.

Ken Jeong

Seguramente lo has visto como Mr. Chow de “¿Qué pasó ayer?”, Señor Chang en “Community” o lo recuerdas como el Dr. Kuni de “Lío Embarazoso”. Pues bien, Ken Jeong además de ser actor de comedia es médico profesional.

Así es, antes de ser el mafioso loco que atormentaba a Bradley Cooper en Las Vegas, era conocido como el Dr. Ken Jeong.

Ken Jeong no solo estudió medicina en la Universidad de Carolina del Norte, cuando obtuvo su título ejerció durante muchos años antes de dar el salto a la pantalla grande en su primera película “Lío Embarazoso”

Mientras ejercía como doctor en medicina interna trabajó también como comediante de Stand Ups, así que poco a poco fue formándose una reputación el mundo de la comedia hasta que llegó su oportunidad.

Ken Jeong sin duda supo aprovecharla y no ha mirado atrás desde entonces, aunque mitad en broma mitad en serio dice que puede regresar en cualquier momento a la medicina: “¡Aún tengo mi licencia!”

Estos tres son solo algunos de una larga lista de personas que se dieron la oportunidad de tomar un nuevo camino, nadie dijo que sería sencillo pero no es imposible.

No dejes que el miedo o los prejuicios te limiten. Solo tu puedes escoger tu felicidad ¡No dejes de buscarla!