Trabajos frikis

Por Pilar, el 14/02/2019

Trabajos frikis

¿Qué es un friki?, dices, mientras... no, en serio. Friki es el rarito de toda la vida, esa persona que hacia cosas que no hacían la mayoría, con gustos un tanto peculiares. Hoy en día es un halago, hay mucha gente a la que le encanta ser friki de algo, y ese adjetivo sirve también para calificar a esos trabajos, que alguna vez se te ha pasado por la cabeza que debe hacer alguien, y que efectivamente, es así. A veces de lo más tontos, de lo más desagradables o placenteros, alguien los tiene que hacer. Así es que si te gusta lo diferente, quieres probar algo divertido o quieres sorprender a los que te preguntan en qué trabajas, ya sabes. Aquí te dejamos unas cuantas ideas de trabajos frikis que existen de verdad.

Rescatador de pelotas de golf. Claro, no se van a quedar ahí en cualquier sitio, contaminando. Además de lo caras que son. Hay que recuperarlas.

Revisador de dados y de bolas en los sorteos. Es importante que estén en condiciones y que no tengan ningún tipo de deterioro que alteren los juegos de azar. 

Conductor para personas que no están en disposición de hacerlo. Esto en Argentina. Si has bebido demasiado, esa persona te lleva a casa sano y salvo en tu coche. Eso sí se le quita emoción al asunto.

Catadores de comida de perros. Nuestras mascotas son muy exigentes y no comen cualquier cosa. Eso sí, esto de que su comida la pruebe un humano, no sé yo...

Acariciador de perros. En algunos restaurantes en Estados Unidos, tienen uno para que los dueños vayan tranquilos a comer y su mascota esté también a gusto. Los comensales se acarician entre ellos.

Mamporrero, es decir, el que ayuda a introducir el pene en la vagina de la yegua. No apto para personas sensibles, esa sensación de estar ahí en medio molestando, no la aguanta cualquiera.

Probador de perfumes, de juguetes sexuales. Esto no es un trabajo, añade probador de jamón o bombones y es el paraíso.

Limpiadores de escenas de crimen. Es que lo dejan todo hecho una porquería, criminales e investigadores, un poquito de cuidado, ¡por favor! 

Interlocutor. Lo encuentras en Japón, es un empleo que consiste en dar conversación a aquel que se sienta solo. Aquí en España lo hace mucha gente de forma voluntaria, somos así.

Hombre anuncio. Aunque parezca sencillo no es cualquier cosa, hay que ser muy valiente para aguantar la presión de que te estén mirando todo el tiempo.

Contador de salmones. Estresante no es, pero hay que tener buena vista y asumir que acabarás aborreciendo el pescado. 

Soldador hiperbárico, soldar bajo las aguas, una mezcla de habilidad y trabajo poco habitual. Si Bob Esponja no tuviera ya trabajo, seguro que lo elegiría.

Guardia en Buckingham Palace. Parece de lo más glamouroso, trabajar al servicio de su Graciosa Majestad. Pero lo cierto es que es pesado además de ser un verdadero aburrimiento. Todo el día de pie, sin hablar con nadie y con cara de serio, hasta en los selfies de los turistas.