Cómo motivarse para conseguir resultados

Por Pilar, el 06/10/2021

Cómo motivarse para conseguir resultados

Hace apenas dos que retomé de nuevo el ejercicio físico, porque a eso ni siquiera se le podía llamar deporte. Tras años de acudir dos horas al día tres veces por semana al gimnasio lo había abandonado todo. Al principio parecía que no lo iba a notar, luego me acostumbre a refugiarme tras cualquier excusa, hace mucho frío, estoy muy cansada... hasta que un día comprobé que ya era una cuestión de salud. Y no te creas, ahí también saqué mi repertorio de peros... pero cuándo, pero cómo, pero a ver si... Menos mal que se impuso la voluntad, y medio a rastras comencé a obligarme.

Me da risa recordar cómo al principio, caminar media hora al día me parecía todo un reto. Cuando empecé con la bicicleta elíptica, el primer día no aguanté más de un minuto y medio, me quedaba sin resuello... Sin embargo, eso seguramente me hizo tocar fondo y decidí que solo faltaba que yo no pudiera con eso y esa misma tarde me subí otro minuto y medio más, y así poco a poco fui aumentando el rato que pasaba en el aparato.

Contado así no es una gran hazaña, aunque para mí si lo fue. Ya ni siquiera era una cuestión de salud, era un reto a mí misma, a mi dejadez y pereza. ¿Por qué no empecé antes? porque no estaba motivada.

¿Qué puedes hacer para motivarte?

Hacer cualquier cosa que te propongas requiere motivarse, siempre hay una razón por la que hacer las cosas. Una que hace que te decidas por fin a hacer algo. 

Así es que, para motivarse, lo primero que tienes que tener es un objetivo, algo que conseguir. Yo quería volver a estar en forma.

Después es necesario tener muy claro que eso te va a costar un esfuerzo, porque no será fácil, y tendrás que salir de tu zona de confort. Yo tenía claro que me iba a costar, porque me había acomodado y tenía mil excusas para no hacer deporte.

Es una buena idea marcarse un plazo, razonable y sobre todo realista, para alcanzarlo. Es más fácil cumplir ese objetivo como si se tratara de unos cuantos más pequeños. No se me ocurrió empezar a lo grande y agotarme por el esfuerzo, lo hice poco a poco. 

Luego solo hay que ponerse a la obra. Sin dejar pasar ni un día. Si te has propuesto media hora de estudio de un idioma, por ejemplo, pase lo que pase tienes que hacerlo. Recuerda que cuando dejaste de hacerlo fue por un día tonto en el que no tenías ganas, no te obligaste y hasta hoy... Al principio, cuando más cuesta, tendrás la tentación de abandonar, entonces solo recuerda porqué lo estás intentando con tantas ganas.  

Sé ambicioso, cada día tienes que poder llegar más lejos, pero pensando en lo que tú eres capaz de hacer, no en lo que consiguen otros. Los retos han de ser contra ti mismo, no te compares con los demás, cada uno tiene su ritmo.

Y por último, no seas demasiado duro contigo mismo. Permítete premiarte y alabarte por el esfuerzo que estás haciendo. Ponerse en marcha, tener una motivación cada mañana que te haga un poco mejor que ayer es una oportunidad de conseguir nuevos logros. Hay que tenerlos para mejorar la vida, pero sin dejar de disfrutar del viaje. Eso es la felicidad.

Imagen: katrina wright