Trucos para controlar el estrés diario

Por Pilar, el 28/10/2021

Trucos para controlar el estrés diario

Si te encuentras con alguien que hace tiempo que no ves y le preguntas qué tal, seguramente te dirá que siempre corriendo, con estrés. Es un estado habitual vivir con estrés para alcanzar a todo lo que hay que hacer cotidianamente.

Tener algo de ajetreo es razonablemente saludable, pero cuando el nivel de estrés es alto, tanto que nos impide hacer nuestras tareas personales y laborales con normalidad, la situación se puede complicar mucho. Por suerte, antes de que llegue ese momento se pueden implantar una serie de hábitos que nos ayudarán a reducir el estrés diario.

¿Qué hacer para eliminar el estrés diario?

Dormir y descansar

Es necesario dormir las horas necesarias de forma reparadora. Una persona que duerme poco y mal de forma continuada, se despierta cansada, no rinde lo suficiente, se pone nerviosa y tiene más estrés. Cada persona tiene unas necesidades de sueño, aunque lo habitual se sitúa entre las 7 u 8 horas. Lo más aconsejable mantener una regularidad en los horarios, levantarse y acostarse a la misma hora. Es muy posible que a una persona estresada le cueste dormir, por lo que además, deberá tener otros hábitos como cenar ligero, dejar pasar un buen rato entre la cena y el sueño, tomar algún tipo de infusión o tomar una ducha o baño tibios antes de acostarse, para relajarse y dormirse antes. Hay que evitar cualquier tipo de ejercicio que active el metabolismo, o el uso de dispositivos que pueden alterar la relajación. 

Hay que parar en cualquier momento del día que lo necesitemos. Cinco minutos no suponen casi nada en ninguna tarea, pero son suficientes para hacer un alto, respirar y retomar lo que estemos haciendo.

Comer adecuadamente

En una situación de estrés, sin tiempo para nada, es fácil dejarse llevar y comer de cualquier manera. Seguramente el consumo de café y procesados sea muy alto, lo que repercute en la salud. Es preciso revertir esa situación y llevar una dieta sana que contenga lácteos, frutas, verduras y pocas grasas. Prepararse algo sencillo la noche anterior nos ayudará a mejorar la alimentación y puede ser a la vez una actividad relajante.

Organizarse de forma realista

Ahora que ya hemos cogido fuerzas durmiendo a pierna suelta, es necesario tener el día organizado para realizar todas las tareas que tenemos previstas. Es importante ser realista, para saber hasta dónde podemos llegar, es absurdo proponerse más de las que humanamente podemos hacer y además, hay que calcular que para cada una dispongamos del tiempo necesario. Extralimitarse no conduce a nada, solo conseguirá mayor nivel de frustración y estrés.

Desconectar y relajarse

Es más fácil decirlo que hacerlo, pero dejar atrás el día que ya ha acabado y dedicarse a otra cosa es muy útil para quitarse el estrés de encima. Hay que tener tiempo libre, para desconectar y poner en práctica cualquiera de nuestras aficiones, desde leer, hacer deporte, pintar, estudiar, llamar por teléfono, ver nuestra serie favorita o simplemente no hacer nada. 

Las técnicas de relajación son muy adecuadas para liberar la tensión mental y corporal acumulada y descansar física y mentalmente. Mañana será otro día.

Mantenerse en forma

El ejercicio físico es milagroso para prevenir y curar casi cualquier cosa: levanta el ánimo, reduce la ansiedad y el estrés y proporciona un cansancio sano que permite dormir mucho mejor. Es tan sencillo como salir a caminar media hora diaria para notar la diferencia.

Tener cerca a los seres queridos

Las relaciones sociales siempre ayudan a aumentar el bienestar personal. Nos hacen sentirnos, queridos, comprendidos. Por eso encuentras en una situación de estrés, con problemas, no hay que aislarse, hay que buscar un rato aunque para hablar por teléfono y desahogarse. La comprensión de nuestros familiares y amigos será de gran ayuda para aliviar la carga diaria. Y si además la conversación termina con unas risas, el día acabará de una forma muy diferente.

Tal vez no puedas evitar totalmente el estrés en tu vida diaria, pero con estas pautas conseguirás al menos que no se apodere de ti.

Imagen: Jayson Hinrichsen