Cuando el apego se convierte en un problema

¿Qué pasa si les digo que el apego puede ser uno de los orígenes primarios del sufrimiento humano?

Cuando hablamos de apego nos referimos a un vinculación afectiva intensa, duradera, de carácter singular, que se desarrolla y consolida entre dos personas. El apego busca una proximidad que nos haga sentir mayor seguridad, consuelo y protección. No suena mal. Pero ¿qué pasa si les digo que el apego puede ser uno de los orígenes primarios del sufrimiento humano?

Cómo funciona el apego

¿Cuáles son las emociones desagradables que solemos experimentar? Tristeza, ira, ansiedad, frustración. ¿De dónde surgen esas emociones? Casi siempre de nuestra relación con los otros, cuando algo no nos agrada del otro, cuando el otro se comporta de determinada manera que nos hace sentir lastimados, cuando no nos dan los que esperamos. Entonces nuestros estados emocionales y mentales pasan a depender de nuestra relación con factores externos. Esto significa que nos hemos identificados con ellos, y hemos proyectado en esos elementos externos ciertas cualidades que necesitamos para sentirnos bien.

Depender de factores externos no es la solución

El problema surge cuando olvidamos que el origen de esas cualidades están en realidad en nosotros mismos, no en las cosas o personas de las que nos hemos aferrado. Comenzamos a experimentar cierta dependencia, y no logramos hallar la paz cuando nuestros objetos de apego están ausentes. Nos hemos situado en un lugar de completa vulnerabilidad, ya que todo lo externo tiende al cambio constante. Entramos en un ciclo interminable: primero nos identificamos con una situación o persona, nos apegamos, disfrutamos en su compañía, y luego indefectiblemente nos decepcionamos ya que la situación cambió, o la persona no nos dio lo que esperábamos.

Cómo salir del ciclo de la insatisfacción

El primero paso es claramente poner fin a nuestros patrones de apego. Tomemos las emociones desagradables como punto de partida, cuestionándonos su origen.

  • ¿qué es lo que ha cambiado que me hace sentir así?
  • ¿qué factores externos están incidiendo en mis emociones?
  • ¿que cambio me resisto a aceptar?

Pongamos en duda todas nuestras ideas, especialmente esas que nos dicen qué creemos necesitar para ser felices. Aceptemos y vivamos el carácter constantemente cambiante de la realidad. Recordemos que lo único que necesitamos para estar bien está en nosotros mismos.

Para reflexionar

"Para adquirir cualquier cosa en el universo físico, debemos renunciar a nuestro apego a ella. Esto no significa que renunciemos a la intención de cumplir nuestro deseo. No renunciamos a la intención ni al deseo; renunciamos al interés por el resultado" Chopra, Deepak

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