¿Hay vida después de las redes sociales?

Que no se te pase la vida contándola a otros, mejor vívela.

Es obvio que las nuevas tecnologías y la prontitud con la que nos acercan al mundo tienen un impacto en la forma en que vivimos. Como todo lo que resulta novedoso introduce elementos interesantes y otros nocivos.

Uno de los elementos negativos es sin duda la sobreinformación que recibimos constantemente a través de las redes sociales, y la reacción inmediata que es la rápida contestación que solemos dar, sin hacer distinción de lo que es urgente, importante o innecesario. Eso de alguna manera nos lleva a estar constantemente enganchados para recibir esa información, asumirla y participar reenviándola nosotros mismos a otros foros. Todo esto no sería grave si se tratara de algo puntual. Pero no es así como sucede.

Esto nos lleva a otra situación, que es la que nos hace estar comunicados virtualmente y de manera inmediata con las personas y el mundo, pero que nos impide de una manera absurda, vivir dentro de ese mundo en el que ocurren las cosas que nos cuentan a través de las redes sociales. Es decir, acabamos viviendo una vida casi contada pudiendo conocerla de forma real y de primera mano. Se da así la paradoja de encontrar personas que están solas estando acompañadas, en medio de más gente pero fijando su atención en su móvil y su ordenador.

Si ves que esto te ocurre, tienes un problema. No necesitamos saber todo lo que ocurre en el mundo, o al menos no saberlo enseguida, y desde luego hay que priorizar lo que es urgente e importante, y aprovechar el tiempo, y dejar lo demás para ratos muertos. Y por otra parte nada más interesante que ver lo que pasa a nuestro alrededor con nuestros propios ojos, tener nuestra propia visión, sin distraer nuestra atención contándolo a otros. Primero disfruta y luego si lo puedes contar estupendo, y sino tampoco pasa nada.

Olvida esa necesidad de hacer de tu vida algo público de manera constante, porque hay vida después de las redes sociales: la tuya propia, que no te la cuenten.

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