Los sueños, las ilusiones, eso que es el motor de la vida... y que por algún motivo no hacemos cuando crecemos y dejamos atrás la niñez. Un buen hábito que hay que recuperar, porque después de todo los sueños son algo así como la gasolina de nuestra vida, y son lo que nos hace esperar que cada día las cosas pueden ser todavía un poco mejor. ¡No dejes de soñar, o dejarás de vivir!
¿Por qué dejamos de soñar cuando crecemos?
Lo hacen los niños con la mayor naturalidad, pero al crecer algo pasa, y muchas veces dejamos de soñar.
Comentarios
Los nuevos comentarios se moderan antes de mostrarse públicamente.
Todavía no hay comentarios aprobados.
Deja un comentario
Necesitas una cuenta para participar en la conversación. Accede o regístrate para comentar.