Ayer mi vecina me invito a su casa. Su hijo Juan estaba jugando en la sala, con su nuevo dragón que lanzaba fuego por la boca. Me lo enseñó, y luego me invitó a ver todos sus juguetes. Así que lo seguí hasta su habitación, y no pude evitar mostrar mi sorpresa cuando entré: ya había tantos juguetes acumulados, qué ¡casi no se podía entrar! ¿Cuántos de nosotros estamos en la misma situación? Los niños de hoy reciben juguetes nuevos todas las semanas, y muy pronto pierden el interés por ellos, ya que son reemplazados por otros nuevos, con más colores y más sonidos. Paremos con esto. No sigas acumulando juguetes. ¡Recíclalos!
- Fomenta tu creatividad y dales nuevos usos. Puedes cambiarles el color, o cambiar su forma, y verás que tus hijos los recibirán como si fueran nuevos.
- Si los juguetes todavía sirven ofrécelos a familiares, amigos o conocidos con hijos menores.
- Si son algo antiguos, dirígete a uno de los Museos de juguetes que pueda existir adonde vives. Podrían ser útiles para completar alguna colección.
- Si lo necesitas, puedes incluso venderlos. Pon un anuncio y cuélgalo en una guardería, escuela o en Internet para ofrecerlos, o haz una feria en tu casa, invitando a todos los niños del barrio.
- Llévalos a un centro de acogida infantil.
- En el caso de los juguetes inservibles, retírales las pilas y déjalos en un punto limpio de reciclaje.
No sigamos fomentando el consumo y la producción de basura innecesaria. Seamos conscientes de que nuestros hijos no necesitan juguetes para jugar: ellos tienen la creatividad necesaria para inventarlos ellos mismos. No les cortemos la inspiración llenándolos de cosas que luego son inservibles.

Comentarios
Los nuevos comentarios se moderan antes de mostrarse públicamente.
Todavía no hay comentarios aprobados.
Deja un comentario
Necesitas una cuenta para participar en la conversación. Accede o regístrate para comentar.