Cambia tu vida, alíate contigo mismo

Por JoseV, el 28/01/2015

Cambia tu vida, alíate contigo mismo

Probablemente te habrás preguntado más de una vez porque no puedes lograr tus metas, porque otros lo consiguen y tu no. Si lo has intentado y fallas, te rindes o sencillamente ni empiezas, pensarás que hay algo en ti que deber ser reparado. Pues sí y no. Desde luego para la mayoría es bastante menos trascendental de lo que parece. Para mejorar las posibilidades de conseguirlo se trata de ponerte manos a la obra y de echarte una mano a ti mismo. En lo primero está en tus manos, sobre lo segundo te cuento ahora.

La ciencias neurológicas están descubriendo que estamos hechos de hábitos y actos subconscientes. No somos responsables de la mayoría de las acciones que realizamos cada día. Es nuestra mente subconsciente la que se encarga de todo ello. Y si eso está bien, en muchos casos, cuando se dedica a torpedearte, es para pensarse dos veces la relación que tenemos con ella. Considérala como otro individuo, alguien con quien tienes que relacionarte y llevarte lo mejor posible. Entonces ¿si es esa parte interna de nuestro cerebro la que se encarga de todo, como puedes convencerla para que actúe como tu quieres? Pues, vas a tener que seducirla.

¿Qué le gusta a tu otro yo? Pasarlo bien. Divertirse, trabajar poco o hacer cosas que le resultan placenteras. No le gusta el dolor, ni el sufrimiento, ni el esfuerzo. Así que supongamos que queremos ir al gimnasio, ¿cómo convencemos a nuestra mente de que ese esfuerzo merece la pena? Mostrándole los beneficios. Tendrás que mostrarle cuerpos hermosos, gente que se lo pasa bien haciendo ejercicio, que se relaciona, que consigue amigos, parejas, que tiene éxito en sus objetivos, que son personas saludables y felices. Y vas a tener que hacerlo un día tras otro, mientras te esfuerzas en el gimnasio... hasta que tu otro yo empiece a percibir gracias a la serotonina, dopamina y endorfinas, algunos de los beneficios del ejercicio. Una vez que consigas convertir esto en un hábito, entre uno y dos meses es lo que suele hacer falta, tu subconsciente se hará cargo de forma automática, podrás ir incrementando el nivel o, ahora que ya te has puesto, ir a por una nueva meta.

Nuestro subconsciente funciona a un nivel muy primario, necesita recompensas y castigos, pero una vez que seas capaz de gestionar ese diálogo, podrás plantearte cualquier reto, con la seguridad de que tienes al mejor de los aliados dentro de ti. Quiérete, cuídate, anímate y lo conseguirás.

 

Imagen: DigiNick13