Así se ve el cerebro bajo los efectos del LSD

Por Marcela, el 08/09/2016

Así se ve el cerebro bajo los efectos del LSD

Los científicos han dado a conocer la imagen del cerebro bajo los efectos del LSD (dietilamida de ácido lisérgico). Un grupo de investigadores del Imperial College de Londres, suministraron a 20 voluntarios 75 microgramos de LSD y otra droga placebo. Se sometieron tres veces a un escáner de resonancia magnética por cada muestra, así, pudo armarse un mapa de la actividad neuronal bajo el efecto del LSD, y sin él.

El estudio, que ha sido publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), tuvo resultados sorprendentes.

“Encontramos que bajo el efecto del LSD, en comparación con el placebo, regiones dispares del cerebro empiezan a comunicarse entre sí, cuando normalmente no lo hacen”, explicó David Nutt, profesor de neuropsicofarmacología de Imperial College en Londres, a la revista científica Nature.

De acuerdo con los especialistas, en condiciones normales, la información visual que percibimos es procesada por la corteza visual del cerebro. Pero tras el consumo de LSD, el sistema de visión entra en contacto con muchas más áreas del cerebro aparte de la corteza visual, que contribuyen al procesamiento de las imágenes.

Robin Carhart-Harris, líder del estudio, explica que los voluntarios estaban “viendo con los ojos cerrados, observando cosas en su imaginación, no del mundo exterior”.  

La imagen divulgada por los científicos, muestra las áreas con mayor actividad sanguínea en colores amarillos y rojos. Como muestra el mapa, bajo el LSD casi la totalidad del cerebro se “activa”, y sus efectos son muchísimo mayores a los de un placebo.

"En muchas formas, el cerebro afectado por LSD se asemeja a nuestro cerebro cuando éramos niños. Y esto tiene sentido cuando consideramos la naturaleza imaginativa e hiperemotiva de la mente infantil". Añadió Carhart-Harris.

Pero los investigadores también encontraron que había menor flujo sanguíneo en algunas secciones del cerebro, con la ingesta de la droga. Específicamente la red neuronal por defecto, responsable de la mayor parte de la actividad cerebral que funciona mientras la mente está en reposo. Los investigadores asocian esta pérdida de sincronización en dicha área, con lo que se ha denominado como la “disolución del ego”, algo común entre las drogas alucinógenas, y que genera la sensación de que el cuerpo pierde su singularidad y se conecta con todo a su alrededor.

“Con lo que encontramos, podríamos concluir que este efecto es la base de la profunda alteración del estado de conciencia que las personas describen durante la experiencia con LSD", añadió el Dr. Robin Carhart-Harris.

Es difícil que el estigma que existe en torno al LSD, se derribe. Pero esta investigación deja un precedente importante sobre el cual los científicos pueden seguir trabajando para ir más allá.