¿Vale la pena ser honesto?

Por Pilar, el 15/05/2019

¿Vale la pena ser honesto?

La honestidad es una de esas cualidades que se valoran muchísimo en una persona. Alguien honesto actúa con honradez, nobleza y sinceridad, incluso aunque las decisiones que tenga que tomar vayan en su propio perjuicio.

Pero, ¿vale la pena ser honesto? a efectos prácticos. Porque está muy bien ser honesto, pero a la larga en esta sociedad acaba sacando más partido aquella persona que va a lo suyo ,la que mira su propio provecho y cuando toma decisiones lo hace pensando en ello, no en el bien general.

Se habla de honestidad como un bien para toda la comunidad, en política, tomar decisiones honestas, actuar con honestidad, bla, bla, pero luego nada de eso ocurre. Los políticos no son diferentes del resto de la sociedad. Pero es que los ciudadanos también tenemos mucha responsabilidad aquí. A menudo olvidamos que la honestidad comienza en el mismo momento en que no aceptamos un cambio mal entregado a nuestro favor, o cuando no denunciamos algo que obviamente es incorrecto. 

Permitir cosas así para luego exigir que otros en niveles más elevados, a otras personas, que no lo hagan, es injusto, y es hipócrita. La honestidad es sin duda valiosa, pero es necesaria y obligatoria en todos los niveles, no solo en un momento puntual devolviendo un monedero perdido en la calle. Noticia que por cierto, cuando ocurre, sale a bombo y platillo en todos los medios, por lo que no debe ser tan frecuente. Es necesaria en el ámbito laboral, económico y social y solo cuando seamos capaces de comportarnos de forma honesta nosotros como individuos, podremos exigirlo a nivel social. Y entonces valdrá la pena ser honesto realmente, porque hoy por hoy tal como está la cosa, sale más ganando el que se encuentra el monedero en la calle, y se lo queda, que devolverlo y volver a casa con la sensación de deber cumplido pero igual de necesitado que cuando salió.